Se trata de una Unidad especializada en el tratamiento biológico de las lesiones más frecuentes en traumatología, reumatología y medicina deportiva, en especial de las lesiones degenerativas provocadas por la artrosis.

Utilizamos una tecnología biomédica dirigida a estimular la regeneración de los tejidos mediante la aplicación de ciertos componentes de la sangre, como plaquetas, citoquinas y otras proteínas presentes en el plasma sanguíneo, es por tanto una terapia autóloga, es decir, usando la sangre del propio paciente.

Gracias a estos tratamientos se estimulan los tejidos dañados (cartílago articular, tendones, músculos, etc…) reduciendo el dolor y mejorando la movilidad de la articulación afectada.

Se usa con excelentes resultados en casos de artrosis de rodilla, tobillo y cadera, así como en epicondilitis y fascitis plantar entre otros problemas.

La terapia utilizando citokinas (una proteína de la sangre que reduce la inflamación) se utiliza en el tratamiento de las lesiones de columna, disminuyendo el dolor en aquellos casos en que esté indicado el tratamiento.

La Unidad de Terapia Biológica dispone de los últimos avances y equipamiento en la utilización de éstas tecnologías, disponiendo de Campana de Flujo Laminar, centrífugas homologadas, autoclave y sistema de almacenamiento y crioconservación con acceso por código digital.

Además cuenta con todos los registros y licencias correspondientes de Sanidad y de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). El personal sanitario que realiza las técnicas está igualmente acreditado y formado en las mismas, con experiencia desde el año 2010.

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¿Cómo funciona el tratamiento?

La regeneración tisular depende de un complejo conjunto de mediadores biológicos, entre los que se incluyen factores de crecimiento, citoquinas y una matriz o “scaffold” que da soporte al nuevo tejido en construcción.

Gracias a estos mediadores se desencadenan efectos biológicos como la proliferación y diferenciación celular, la generación de vasos sanguíneos (angiogénesis) y la migración de las células al lugar de la lesión (quimiotaxis).

Lo que consigue el tratamiento es facilitar los medios necesarios para el aislamiento y concentración de esas proteínas de la sangre implicadas en la regeneración tisular para su adecuada aplicación en el lugar de la lesión, consigue reducir el tiempo de recuperación y mejora el proceso de reparación de los tejidos dañados.

¿Cómo se realiza?

El procedimiento consiste en realizar una pequeña extracción de sangre, después se procesa y se separan los componentes que a continuación se infiltran en la zona a tratar.

¿Cuándo notaré la mejoría?

La mejoría se nota de forma progresiva según se van recuperando los tejidos dañados, el máximo efecto lo va notar entre el primer y tercer mes tras la última infiltración.

¿Tiene algún efecto secundario?

El especialista le explicará su caso concreto, pero al tratarse de suero del propio paciente no hay descritos efectos secundarios más allá de los propios de la infiltración.

¿Necesito realizarme alguna analítica previa?

Si, según Real Decreto 1088/2005 del 16 de septiembre, para realizar el tratamiento el paciente debe aportar una analítica de sangre reciente en la que se determine que no padezca infección activa de hepatitis B, hepatitis C, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y sífilis.

¿Y si necesito más información?

Puede solicitar cita en nuestra Clínica de manera gratuita y sin compromiso alguno para que el personal sanitario le explique cualquier duda que tenga respecto al tratamiento y si lo desea le entreguemos un presupuesto personalizado.