¿Qué es el ozono?

El ozono (O3) es una sustancia cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno, formada al disociarse los dos átomos que componen el gas de oxígeno. Cada átomo de oxígeno liberado se une a otra molécula de oxígeno gaseoso (O2), formando moléculas de ozono (O3).

¿Cómo se produce el ozono?

El ozono se produce gracias a un equipo al que se le inyecta oxígeno medicinal, pasa por un catalizador y se produce el gas ozono-oxigeno a la concentración deseada.

¿Cuándo empezó a usarse la ozonoterapia?

En 1856, tan sólo 16 años después de su descubrimiento, el ozono fue utilizado por primera vez para el cuidado de la salud para desinfectar quirófanos y esterilizar material quirúrgico.​ Para finales del siglo XIX se utilizó el ozono para potabilizar agua y eliminar sus microorganismos.

Durante la Primera Guerra Mundial se usó el gas ozono para la limpieza y desinfección de heridas.​ Esta forma de tratamiento está muy extendida en el centro de Europa, sobre todo en Alemania, Austria y Suiza, habiendo sido tratados un gran volumen de pacientes.

La indicación de tratamiento mediante ozonoterapia de la hernia discal es la que dispone de un nivel de evidencia más elevado.​ Este tratamiento ha permitido incluir de forma oficial a la ozonoterapia en la cartera de servicios de las unidades de dolor en España.

¿En qué patologías se utiliza?

El ozono tiene propiedades analgésicas, antiinflamatorias y antisépticas, por lo que se suele usar en:

– Tratamiento de puntos gatillo dolorosos mediante infiltración.

– Heridas y retardos de cicatrización. Es la indicación más antigua de la ozonoterapia. Las úlceras venosas y el pie diabético son las indicaciones más claras. Forma de administración: Tópica.

– Hernia discal. En aquellos pacientes en los que la cirugía no esté indicada y el tratamiento farmacológico habitual sea insuficiente. Forma de administración: intradiscal y/o infiltración en musculatura paravertebral.

– Artrosis. Indicado para disminuir los síntomas de la artrosis y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Forma de administración: intra-articular. ​

¿Cómo se realiza?

El procedimiento consiste en infiltrar el gas ozono en la zona a tratar mediante una fina aguja, normalmente suele mezclarse con anestésico para disminuir las molestias de la infiltración.

¿Cuántas sesiones necesitaré?

Depende mucho de la patología y la intensidad del dolor, lo habitual es realizar entre 2 y 4 infiltraciones separadas 5 -7 días.

¿Tiene alguna contraindicación o efectos secundarios?

El traumatólogo le explicará su caso concreto, no obstante lo más habitual es notar sensación de inflamación, quemazón y molestias propias de la punción. Estos síntomas suelen desaparecer rápidamente. Algunos pacientes presentan un leve aumento del dolor los primeros días, notando después una clara mejoría en la mayoría de los casos.

¿Quién realiza el tratamiento?

El traumatólogo realizará la infiltración en la zona a tratar.

¿Y si necesito más información?

Puede solicitar cita en nuestra Clínica de manera gratuita y sin compromiso alguno para que el personal sanitario le explique cualquier duda que tenga respecto al tratamiento y si lo desea le entreguemos un presupuesto personalizado.